Intentas de todo para sacarte de la cabeza a quien amaste con locura, y lo haces con muchas cosas: empiezas por tomar todo lo que te regaló y meterlo en una caja que tu closet se come, desprendes de las paredes el cuadro que te regaló, las estrellas que hiciste para recordarlo cuando estaba lejos, el gato de madera que te dio en una expo y el buho tuerto que alega, trajo de Canadá.
Cuando todo eso parece guardado, y aunque tu vida sea difícil, como desempleada, tienes todo lo necesario para salir a flote, familia y amigos que han amortiguado el golpe tan duro, así que tienes que resistir, porque han sido tan buenos que seria como una bofetada el no hacerlo.
Aún cuando todavía siento un pequeño golpe al estómago cuando se conecta, y cuando veo sus fotos, y aún cuando me utiliza como arma con su actual relación, siento que ya lo he dejado un poco atrás, que me estoy encarrerando para tomar un nuevo impulso, bien dicen que hay que dar dos pasos atrás para dar un gran salto.
Pero siento que a veces ese impulso se ve truncado por varias cosas, como que todo me lo recuerde, constantes canciones en la radio, que al salir de casa esté un grafitti del personaje de caricatura que él decía que era, etc. etc. (todas esas paranoias que siempre han estado ahi pero que cuando te afectan personalmente las resaltas mas) pero lo más reciente es que me haya ofrecido ayuda para conseguir empleo. Esa comezón en la nuca no se va, en la que tenga que necesitar su ayuda para salir adelante, el sentir que él tiene un poder sobre mi que yo creía ya haber dejado atrás, y que es tan difícil de negar, aún cuando diga que no al trabajo, porque será por orgullo, en tiempos en donde los lujos y el dinero escasean, las deudas y la deseperación crecen y el empleo no se da por ningún lado, se me hace tan dificil decir no.
Veo la situación en casa, que yo soy una carga mas, y no puedo seguir asi, no quiero, y aunque sea lo más doloroso, tengo que hacerlo, porque aún cuando yo quiero dejar todos esos sentimientos atrás, éstos resurgen cuando me ayuda, cuando se interesa, cuando me llama, y no quiero eso, me enfada tanto que ese sentimiento me marque tanto, que esa relación me haya definido en quién soy, y que no pueda dejarla atrás y me imposibilite seguir adelante con nuevos sentimientos, con alguien quien me merezca a quien merezca.
Me enfada tanto el tener una idea tan romántica y tonta del amor, algo tan inalcanzable, tan perfecto que sé que nadie en este momento puede llenar, y que aún cuando digo que quiero a alguien sincero, alguien que me tome por sorpresa, me enfada tanto que posiblemente me sabotee a mí misma, no por esperar que este antiguo amor regrese, sino por temer tanto a que no sea algo tan bonito como lo que me imagino que merezco después de todo lo que he llorado , y que al final de cuentas, esperando eso me quede totalmente sola y desesperada por el resto de mis días, preguntándome ¿Qué demonios pasó? ¿Cuándo pasó? y ¿Porqué no me daba cuenta que pasó?
Hay tantas cosas por las cuales estar enfadada, pero como bien decía un filósofo griego:
Basta un segundo para enojarse, pero no basta una vida para aprender a enfadarse con la persona correcta
Quiero dejar de estar enfadada, siento como cuando te bajas del juego de la rueda gigante donde te has dado vueltas y vueltas sin cesar, mareada, confusa, con naúseas sin tener un lugar en donde enfocar tu vista, con una mano en la cabeza y otra en el aire para amortiguar una posible caída.
SEXY EYES
THAU

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