Haruki Murakami tiene una particular forma de ver la vida y la refleja en sus libros. En esta ocasión, toca la vida de un adolescente a raíz del suicidio de su único y mejor amigo.Se abreuna ventana a las vidas de aquellos que se quedan después de que alguien, sin razón aparente, decide quitarse la vida.

Me dejó el sabor de que se abre un vacío, y no solo en relación a los demás, sino dentro de uno mismo cuando no tienes las respuestas que tanto buscas, como: ¿Porqué no dijo nada?, ¿Pude haber hecho algo?, ¿Por qué sigue la vida, sin ni siquiera decirle un adiós?.

La concepción de la muerte para los japoneses es complicada, hasta incomprensible para los occidentales, envolviéndola con honor, satisfacción, venganza y escape. Me atrevo a escribir acerca de este libro con plena conciencia de que no he sabido nunca acerca de la desesperación infinita que haga desear no estar viva un día más. Espero no tenerla, y si es así, tener la esperanza de platicarlo con alguien.

Watabe ve su vida pasar con los ojos de alguien que me ha parecidoque tiene una tristeza absoluta, pero que vivecon la esperanza de salvarse a como de lugar, al contrario de Naoko, la novia de su amigo muerto, quien se abandona, no sin luchar sin muchas esperanzas, a la melancolía y a la destrucción. El personaje que lolli-pop alguna vez comparó con casanova, Nagasawa, me parece aún más triste, desesperado y sin ganas de vivir la vida. Comparándolo todo con un juego, en donde él siempre ha visto la forma de ganar sin importar qué le pase a los demás.

Las cosas por las que pasa Watabe son descritas con tranquilidad, pero dejando ver la tormenta a la que se resiste caer. Creo que eso es lo que mas me gustó de la forma en que está escrita el libro, muy japonés, con cadencia distinta a la que estamos acostumbrados, pero siempre con algo que ver en cada paso que da.
Quien me gusta mucho es Midori, alguien sin restricciones y con una actitud hacia la vida, de alguien que toma lo mejor de la situación y ve qué hace con ella. Aunque sospecho que es la villana de la vida de una de las mejores amigas de Naoko en el hospital. No lo sé, si lo dilucidan, es mejor que me lo cuenten, para advertir a Watabe lo que viene.

Creo que lo que sienta el ambiente para el libro es la clara descripción de los detalles y de la música que acompaña a cada uno de las situaciones. Para desgracia mía son muchas de los Beatles y alguna que otra de los Bee Gees(con lo mucho que me encantan...)

Quisiera que más gente lo leyera, quiero compartir mis visiones torcidas y que las complementen.

SEXY EYES

THAU