"Si algo detestas es la ilusión, porque la ilusión es como un amigo reciente que acaba traicionándote"
Termine de leerlo la semana pasada, pero como he tenido varios compromisos últimamente no había podido subir el post.
Creo que ya he contado antes que he sentido en muchas ocasiones que hay libros que llegan a mis manos en el momento preciso y así ha sido con este. Citando a Thau estoy en mi etapa... mmm no se, yo la denomino "acida" otros la han denominado de desilusión, aunque es una desilusión aceptada y sin conflictos. Y este libro me ha acompañado a la par de estos sentimientos como un buen amigo de muchos años. Hace mucho que no me reía leyendo y durante esta lectura fueron muchas las veces que lo hice. El protagonista -anónimo- del libro ironiza sobre su destino, sobre su vida que no parece tener sentido alguno, aunque eso le tiene sin cuidado, nos habla de cómo no encaja en un mundo donde todos parecen ser felices y están contentos con si mismos, es un relato de un día cualquiera en la vida de un chico, aunque cada día sea algo distinto.
No quiero contarlo, léanlo en verdad lo recomiendo muchísimo es un libro que transmite pasión, que transmite vida a pesar de que hable de forma pesimista sobre el mundo, me ha encantado. Es sorprendente que su autor –Alberto Olmos- haya escrito esta novela cuando tenia tan solo 21 años, ya quisieran muchos escribir tan siquiera algo parecido a los 40…
Me gustaron tantas frases del libro que si las pongo todas no acabaría, puedo añadir estas:
“Las novedades del adulto no son descubrimientos, si no desengaños”
“Viste su misma marca, su misma sonrisa, sus mismos tópicos, sus mismas rebeliones. Ya sabes que lo importante es que no sepan que estas loco”
“El sol refulgía sobre la miseria y refulgía sobre la dicha porque al sol le dan del todo lo mismo los seres que bajo sus rayos reptan”

es verdad que algunas veces la realidad es un tanto ácida y lo que queda es reirte de ti mismo, contemplar la realidad y seguir adelante, pero siempre aprendiendo quién eres, tus límites y siempre siempre tratar de sonreir, pues has aprendido algo muy valioso: el curso de la vida misma
thau