En la sinceridad de la noche, siempre se pueden contar con los mejores recuerdos. Las caricias que sentimos y que dimos, los consejos que regalamos, las lágrimas que se nos escaparon y las que logramos atrapar en nuestro hombro antes de que si quiera tocaran el suelo. Todas las sensaciones que nos recuerda el claro de la luz de luna se agolpan en nuestros ojos y podemos beberlas de un golpe o poco a poco según cómo queramos morir en ese pequeño instante.
Ver reflejar la luz del astro nocturno en la piel es relajante, me pregunto porqué no pasa lo mismo con el sol, será por la prisa que tenemos por resguardarnos de él, o por que siempre estamos de prisa en los momentos de vigilia obligatoria. La tranquilidad de los latidos se sienten en la noche, como cuando yaces al lado de alguien, y respiras al compás del corazón que amas y tienes al alcance de un beso.
Lástima que ya no tengo tiempo, y quedo tendida junto a ti, sin lágrimas que enjugar, sin caricias que sentir, sin latidos que escuchar, bebiéndome todos los recuerdos de golpe para alcanzarte, corriendo en el medio de la noche, sin rumbo, sin aliento...
SEXY EYES
THAU

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