VIAJES CON HERODOTO, Ryszard Kapuscinski
Quizá quieran llamarlo Richard, como él mismo sugiere en el libro. Kapuscinski es alguien a quienes todos debemos leer, ha incursionado en tantas áreas que no hay pretexto de especialización de sus textos.
Llegué a sus textos hará como un año, recomendación profusa de un profesor conocido, tuve la oportunidad de leer su libro El Imperio -que actualmente tengo perdido- y con gran deleite descubrí un nuevo género literario. ¿Es ensayo? ¿Es periodismo? ¿Es narrativa? ¡No! Es Kapuscinski...
Ahora, como segundo libro que tengo la posibilidad de leer, me encontré con uno muy pequeño pero de gozo inigualable. Se llama Viajes con Heródoto, y en el he aprendido que los viajes diacrónicos son posibles.
Mi primera experiencia con la narrativa diacrónica fue un muy mal libro, llamado Tras las Huellas de Darwin, de un tal Toby Green pero, francamente, fue decepcionante. Se enfocó tanto en su mísera existencia y tan poco en los lugares que había visitado Darwin que más que una reconstrucción de ese viaje, era una vitácora para un psicoanalista.
Ahora, con Kapuscinski conozco una nueva versión de estos viajes. Todo comienza cuando Kapuscinski nos narra su inenarrable deseo de salir de su patria, simplemente cruzar la frontera de Polonia y caminar unos metros más alla; el destino le juega una broma extrema y lo envía a la India y, como regalo de partida, recibe un ejemplar de Las Historias, de Herodoto, libro que se convertirá en su lectura libre -cuando es posible tener una lectura libre.
Los años van y vienen, Kapuscinski se convierte en un periodista polaco experto, pero Herodoto nunca lo ha abandonado. Ahora nos narra dos tipos de viajes, aquellos en los que debe cubrir eventos humanos que llegan a cansar hasta al más paciente de los dioses, y los viajes en los que visita las ruinas o los lugares que menciona Herodoto en su libro.
Saber, conocer de estos lugares inmersos en nuevos conflictos bélicos, políticos -recordemos que Herodoto narra muchas de las batallas que se dieron entre los griegos y persas- es en verdad impactante, es la péridida de los tiempos trancurridos para saber que allí, precisamente en esos lugares milenarios, se llevan a cabo los mismos dramas humanos.
Herodoto se convierte, a lo largo del libro de Kapuscinski, en un reportero de la antiguedad, respetado por el autor, revive a través de esta nueva imagen que se le otorga con letras de un gran escritor humanista polaco y de una no menos excelente traductora al idioma español. Sin duda se los recomiendo.
¡Saludos!
