Esta peli la vi por pura suerte!!!
Había llegado la invitación para verla, y no tenía celular, lo había perdido y es una de las cosas que raramente regresa a ti, entonces, hasta que no recuperara mi número, estaba a ciegas... en fin, la última noticia era que nos viéramos en la taquilla momentos antes de la función, y como no podía saber si llegarían, o me dejarían plantada, decidí esperar pacientemente, viendo a todas las personas que estaban alrededor, y tejiendo historias con ellos.
Cuando faltaban solo unos minutos para que me fuera, mis anfitriones llegaron y nos pudimos colar a la peli. Estuvo muy buena, creo que retrató muy bien la naturaleza humana, y porqué no, con un enfoque muy mexicano. A decir verdad en lo que yo más me enfoqué fue en las mentiras que decimos a diario. las que no lastiman a nadie, las que se dicen por compulsión, y las que se dicen con todas las ganas de herir a los demás.
En la película las mentiras más comunes son para estafar a la gente, o como diría mi abuela, para aprovecharse de los que no están espabilados! pero bueno, en las ciudades a veces esa malicia es la que te salva de los buitres que sólo andan cazando a los más indefensos.
En el camión de mudanzas en el que se centra la película, se pueden ver todas las relaciones que acaban en una mudanza, desde desalojos, hasta rompimientos que derivan en que una persona ya no es bienvenida en la alcoba y tienen que sacar sus cosas antes de que regrese del trabajo o de alguna visita.
las mentiras y las mudanzas a veces van de la mano, como cuando te dicen que van a guardar tus cosas en un ligar seguro y te dan un celular apócrifo, y cuando caes en cuenta, todas tus cosas están en un mejor lugar, porque no supiste cuidarlas. En México tenemos más mentiras comunes, como el te llamo al rato, dame cinco minutos y lo hago, estaba pensando en tí, la última y nos vamos, me quedé sin batería, te juro que no sabía nada al respecto, esperame tantito, ya salgo, te amo, me da gusto verte, te salió tan rica la comida ... y bueno, muchas otras cosas más, que a veces son divertidas, y otras no tanto.
El mundo no deja de moverse ni un sólo momento cuando alguien es engañado, es más, he llegado a pensar que la cara de cuando nos damos cuenta que hemos sido sistemáticamente engañados, es la cara que el mundo espera para seguirse moviendo, porque quiere decir que somos dignos de seguir en el mundo, si no fuera de ese modo, la raza humana se hubiera acabado desde hace tiempo ya. El tema es que no nos pasemos de listos!
SEXY EYES
Thau