Publicidad:
La Coctelera

Gotas de un libro

Los libros son como gotas que caen, irrepetibles.

Categoría: Media Gota Oriental

5 Noviembre 2007

LUIS CAEIRO, Cuentos y tradiciones japoneses, vol. I

La editorial Hiperión (Madrid, España) ha sacado a la venta una colección de -hasta ahora- cuatro volúmenes bajo el título de colección de Cuentos y tradiciones japoneses.

El primer volumen, I. El mundo Sobrenatural, escrito por Luis Caeiro (Universidad Complutense de Madrid) trata de eso, de cuentos sobrenaturales o de caracter divino de Japón. Vale la pena destacar dos narraciones del primer bloque, Los Dioses y El Origen de Japón. La primera, una especie de teogonía y la segunda, una génesis del territorio y gobierno de Japón. Ambas me llamaron la atención porque el Japón que ahora conocemos -el influido por el budismo- no habla de un origen de los dioses. Otra narración que a muchos sonará atractiva es la de La Costurera y el Boyero, de la que se desprende la fiesta del Tanabata en Japón -y de la que se ha aprovechado cierta compañía automovilística para hacerse publicidad.

Los demás cuentos, narraciones, mitos o leyendas hablan de espíritus atormentados que regresan a este mundo, de seres semidivinos que deciden ayudar a los hombres, de seres mágicos malévolos o benévolos, etc. Es interesante destacar que sus geniesillo malvados se llaman de diversas formas y según su nombre tendrán diversos poderes, como separar la cabeza de su cuerpo o tranformarse en seres horribles, o comer carne humana, etcétera.

Caeiro, en una extensa introducción, nos habla de la influencia que el Budismo ha hecho en las leyendas japonesas. Además nos explica la percepción de los dioses como fuerzas, una concepción que no se comparte tanto en el mundo occidental. A continuación, divide en secciones las narraciones: los dioses, espíritus de la naturaleza, espíritus atormentados y encuentros con seres sobrenaturales. Esta selección no es perfecta, pues las narraciones entran en una u otra categoría, pero le da cierto orden al libro.

El gran acierto de Caeiro es haber respetado el estilo oral en el que se transmiten estas historias y no haber tratado de transformarlas en grandes narraciones literarias. Felicidades por ello, para el compilador.

Por cierto, si leer no es lo suyo, hay dos opciones para disfrutar de algunas de estas historias. Una es que viajeis a Japón y busqueis alguna de las representaciones que en Teatro No se hacen, por ejemplo, de Hoichi el desorejado. La otra, es que busqueis una viejísima película (1961) del director Mosaki Kobakashi, títulada Kwaidan. Esta es una película que presenta varios de estos cuentos basados en las representaciones del Teatro No, dura unos 160 minutos y debido a las bases del Teatro No, a veces es espeluznante verlos de noche -por ejemplo el que no haya música de fondo en los puntos catárticos, como acostumbramos en las películas occidentales.

En fin. Se trata de una edicón limpia, cuidada y con legibilidad. Espero que puedan disfrutar de cualquiera de las tres difusiones de estos cuentos, mitos o leyendas japoneses. Y, Loli-pop, a ver si te animas a subirnos una reseña de qué es el Teatro No.

Un saludo y que os aproveche el viaje verboso.

servido por gotasdeunlibro 1 comentario compártelo

6 Agosto 2007

Harry Potter et Ego

A pesar de que el título de este artículo pueda hacerles recordar una
carta cursi o un artículo que rememora las inumerables fantasías de un
admirador y su objeto de culto, no se trata de eso.

En lugar de ello, este artículo tratará sobre cómo
llegué a conocer el primer libro de Harry Potter y de los sucesos
advenidos a lo largo de los seis tomos siguientes. Aclaro, no haré una
raseña de cada libro, es seguro que la mayoría de ustedes ya conocen
las cuatro primeras películas, y el contenido de los siguientes dos
libros; dejándoles tiempo para que leais el séptimo y opinéis después
sobre él.

Harry Potter llegó a las librerías hará unos siete
años, sin embargo no entró con toda la publicidad y expectación que
ahora lo caracteriza. De inicio, el primer libro de H.P. llegó en
inglés, y en un país de habla española como el nuestro, esto no fue
algo que llamara la atención, al menos no al común de los lectores. Por
otro lado, siempre hay de esos lectores "bilinguales" que andan en
busca de material interesante que no permita oxidar lo que con tanto
trabajo y esfuerzo se aprendió en alguna academia o escuela básica, el
inglés. Y ahí andaba yo, en una de mis compras mensuales de libros,
cuando lo encontré.

La portada -hemos de ser francos- no es llamativa,
un dibujo con poco cuidado estético, de un niño mal vestido volando en
una escoba; por supuesto todo en tonos amarillos y cafés ocres (una
edición muy inglesa), no atraía la atención. Y los compradores pasaban
a un lado sin mayor atracción, la mayoría de ellos con papelitos en las
manos buscando títulos específicos encargados por las escuelas o tíos o
primos como regalo de cumpleaños.

Siendo yo una adolescente, iba en compañía de un
adulto que portaba el debido requerimiento para adquirir un libro, esto
es, dinero. Por supuesto, como los adultos que van a pagar se sienten
estafados en más de un sentido cuando compran grandes cantidades de
dinero en libros, en cantidades de no más de tres libros, y se molestan
aún más cuando, sin miramento, el lector compulsivo adolescente lee los
libros en menos de un mes y al mes siguiente exige un desfalco igual;
por todo esto buscan imponer sus reglas, y ahi van las reglas: "sólo X
cantidad de dinero, nada de filosofía y al menos un título en inglés",
sentenció mi adulto-pagador.

Eso si, el adolescente se pone sus moños, nada es
fácil con ellos, y aunque no me molestaba atenerme a las reglas, exigí
que no hubiera límite de tiempo en la búsqueda, para que así pudiera
repensarme mejor qué títulos iba a adquirir.

Y comenzó la búsqueda. Fue fácil eliminar los libros
de filosofía, estaba en mi periodo de magia y aventura, así que me
dirigí a los estantes de fantasía épica donde obtuve un buen título
llamado Myst, luego comencé a rondar los anaqueles. Los más altos
estaban dedicados a la literatura universal (es decir todos los títulos
que les llegaban), mientras que los libreros pequeños se catalogaban en
teatro, poesía, policiaca, ciencia ficción y novela hispanoamericana.
Finalmente me decidí por EL CONDE DE MONSTECRISTO, de ALEJANDRO DUMAS,
en una edición bastante económica y con un número impresionante de
páginas que pareció complacer a mi adulto-pagador.

Pero faltaba el título en inglés, y me sobraba casi
la mitad de la cantidad de dinero establecida, lo cual era bueno porque
los títulos que catalogan "de importación" solían ser más caros.
Sigamos. Di un par de vueltas por la sección de literatura, pero no
encontré títulos en inglés, así que me dirijí a la de adolsecentes. Con
suerte había encontrado anteriormente dos textos franceses en esa
sección, obviamente de esas ediciones que resumen las obras grandes,
pero al menos escritas en francés.

Mi adulto comenzaba a impacientarse, ya había
recorrido a vuelo de pájaro la sección de literatura universal y
comenzaba a balancearse en uno y otro pie, señal inequívoca de
cansancio y pronto inicio de cólera. Tratando de salvar la situación
sin hacerme enojar, se dirijió a una de las chicas que atendían los
requerimientos escritos en papelitos y le preguntó "¿Hay algo en esta
librería, en inglés?". La señórita la miró desconcertada, detrás de
ella un chico, joven, la hace a un lado y busca unas cosas en la
computadora, luego voltea a ver a mi adulto y señala una pila justo
frente a su escritorio.

Acercarse a ella significó brincar un carril de
constante flujo peatonal, atravesándolo -siempre viendo a ambos lados
del carril- llegué, finalmente, a una pila de unos 150 tomos de Harry
Potter. Tras una lectura rapidísima de la contraportada y tras que el
adulto-pagador me lo arrebtara de las manos murmurando algo así como
"No debes ser tan quejumbrosa con los libros", fuimos a cajas, pagó y
salimos de la librería.

¿Qué pasó después? Pues lo inevitable. Leí cada uno
de los libros en el orden en que los había comprado. MYST, del que me
gustaría hablar luego; EL CONDE DE MONTECRISTO, del que también
escribiré un artículo en otra ocasión -aunque debo advertir que este
libro sí me tomó más de un mes terminarlo-, y Harry Potter.

He de admitir que tomé con cierto recelo el libro,
la contraportada hablaba de un adolescente sin padres que debe
descubrir un secreto acerca de si mismo, en un escuela fantástica y
algo de magia. El tema de la magia siempre me ha parecido atractivo, y
a quién no -prueba de ello es que no se cuantos miles de supuestos
lectores infantiles y juveniles han caido en las garras de H.P.- pero
la historia del malatrato de adolescentes, los traumas de un chico sin
padres y, los gritos y el trato que dan al personaje en la primer
página, francamente me desesperaron. Pero paciencia, me repetí una y
otra vez, debe de tener algo bueno que leer este libro.

Y seguí. Y terminé. Y lo dejé por la paz. El libro
no fue muy impactante que digamos, tengo mejores recuerdos de otros
personajes más atractivos y más aventureros. Sin emabrgo, la idea de
una escuela que enseñaba magia si fue algo atrayente. ¿Cuántos de
nosotros no jugamos a ser magos de pequeños? ¿O soñamos con una varita
mágica que, con una simple sacudida recogiera todo el tiradero del
cuarto, o cerrar las puertas tras nosotros o mandara muy lejos a ese
gorilón que nos molestaba cada que salíamos de casa? Y aquí estaba, un
chico con varita al que enseñaban a transformar cosas, levitar plumas,
y hasta mandar a volar a compañeros indeseables. ¡Magia, magia y más
magia!

¿Y qué hay acerca de las cuatro casas que existen en
la escuela? ¿Qué diferencia hay con los salones a los que nos enseñan a
pertenecer y defender con insultos y golpes cuando los del otro salón
nos insultan o ridiculizan a uno de nuestros compañeros, por muy mal
que nos caiga nuestro propio "coagrupado"?

He escuchado críticas que dicen que no es una gran
obra, que no posee grandes personajes y que leer de un adolescente que
grita y llora por todo a lo largo de siete libros es altamente
aburrido. Y es cierto. H.P. no posee grandes personajes, al menos no
están del todo estructurados y aunque la mayoría piensa que en el libro
siete, el personaje se comportará con algo más de madurez, no es así.
H.P. es un adolescente del libro uno al siete sin evolución alguna. Lo
mismo sucede con sus dos compañeros Ron y Hermione. Ni siquiera Malfoy
sufre transfiguración alguna, siempre es el pequeño e inutil niño
mimado.

¿Y la trama? Bueno, aquí al menos hay cierta movilidad, no es muy
lineal, eso hubiera hecho aburridos los siete tomos, pero tiende a ser
de un cíclico aburrido. Del libro uno al siete se siguen tres pasos
invariables: A) Potter de entera de algún misterio y comienza a
envolverse en el, B) descubren que alguien del lado de Voldemort o
Voldemort está implicado en ello y se estanca la historia , C) y cuando
al final hay algo de movimiento narrativo, se muere alguien y se vence
en una batalla más. A pesar de ello,existe una tenue línea narrativa
que pudo haber sido mejor desarrollada, la de la unión
Voldemort-Potter. Esta línea es salpicada a lo largo de los seis libros
y sólo es plenamete desarrollada en el séptimo libro.

Las tácticas de mercadotecnia, manejadas por los
editores, son claras a lo largo de los libros. El primer libro, el
único escrito en publicaciones periódicas en un diario inglés, posee
originalidad en pluma de la escritora. Pero los libros siguientes,
buscando siempre impactar al lector, están llenos de capítulos paja,
como les decimos a aquellos capítulos prescinidibles y que son
utilizados para dar más volumen al libro. Además, que la historia fuera
alargada a siete tomos se nota, se tienen elementos inventados y que se
ven forzados, tales como los centauros, o la histora de la niña llorona
fantasma -historia que bien pudo ser sustituida por la historia de la
hija de Ravenclaw con el Barón Sangriento- o la caza final de los
"Horcruxes" que parece más uno de esos "rallys" que organizaba Hanna
Barbera con sus personajes en los años ochentas.

Con todo esto no pretendo no recomendar los libros.
J.K.Rowling es un ser mágico, ve la vida con esa magia y eso se refleja
en los libros. Desgraciadmente, uno como escritor, y más de un
best-seller, se ve atado a ciertos compromisos que en la mayoría de los
casos deforman la idea que se tenía originalmente. La imaginación
necesaria para inventar conjuros y artefactos mágicos es única en la
autora, y vale la pena leerlos y apreciarlos. No sólo es el aspecto
mágico, he de confesar que, aunque H.P. me parecía desesperante por
momentos, los gemelos Wesley llegaron al fondo de mi memoria y de mis
lágrimas, pues me hacían reir con intensidad a través de cada palabra
que pronunciaban; de todos los personajes, serán ellos a los que más
extrañaré ahora que -se rumorea- no habrá más entregas de H.P. y sus
mágicas aventuras.

servido por gotasdeunlibro 1 comentario compártelo

29 Diciembre 2006

LAS DIABÓLICAS, Jules Barbey D´Aurevilly

En esta ocasión se trata de un escritor francés de inicios del siglo XIX; ya sabéis como es esto abundantes descripciones de paisajes, personajes y pensamientos de los personajes. Sin embargo, cada descripción es el preludio de una confesión impactante o de una escena de energía envolvente que nos hace seguir leyendo con más y más ansia. Además, estamos ante el auge de los estudios clásicos, y Barbey lo refleja perfectamente comparando a sus personajes con grandes escritores de la Roma antigua, o sus mujeres con las diosas de la mitología Griega y Romana.

Barbey cuenta seis historias de mujeres que pueden ser catalogadas como diabólicas, este adejtivo -él mismo lo aclara en su prefacio- no hace referencia a un sentido religioso de unión con el diablo, no encontraréis en este libro nada de conjuros, hechiceras, sacrificios o ceremonias de adoración al diablo, nada de nada; más bien escribe de diabólicas porque, al igual que el diablo, tienen el poder de arrastrar a los hombres por caminos inimaginables.

Para Barbey su gran poder no es sólo por su físico -aunque las seis mujeres son descritas con belleza fascinadora- hay algunas de sus mujeres que destacan por su personalidad, su aire de heroicidad, sus inmesos ojos, su velantía, etcétera. Un detalle que me llamó la atención fue el hecho de que hablara únicamente de las morenas, esas chicas que poseían el cabello negro pero la piel blanca y ojos grandes y muy obscuros.

Podríamos decir que es uno de los grandes retratos de la mujer francesa y española hecha por un hombre fascinado por este género y, además, un virtuoso observador de la humanidad y una gran narrador de la misma.

Lo recomiendo ampliamente, tanto a los hombres que deseen saber un poco más del misticismo femenino, como a las mujeres que gozan de leer retratos del género femenino.

Como prueba, un botón, y aquí les va:
"...porque si hay un tópico usado doquiera, por cierto, es el que dice que la felicidad no tiene historia. Tampoco tiene descripción."
Barbey D´Aurevilly

Para la cita tomé la traducción al español de Angela Selke y Antonio Sánchez Barbudo, publicada en la colección Clásicos Sexto Piso, de la editorial Sexto Piso. Felicito a esta pequeña editorial por una edición tan pulcra (sólo encontré dos errores tipográficos) y una traducción magnífica.

Salve!

servido por gotasdeunlibro sin comentarios compártelo

14 Diciembre 2006

VIAJES CON HERODOTO, Ryszard Kapuscinski

Quizá quieran llamarlo Richard, como él mismo sugiere en el libro. Kapuscinski es alguien a quienes todos debemos leer, ha incursionado en tantas áreas que no hay pretexto de especialización de sus textos.

Llegué a sus textos hará como un año, recomendación profusa de un profesor conocido, tuve la oportunidad de leer su libro El Imperio -que actualmente tengo perdido- y con gran deleite descubrí un nuevo género literario. ¿Es ensayo? ¿Es periodismo? ¿Es narrativa? ¡No! Es Kapuscinski...

Ahora, como segundo libro que tengo la posibilidad de leer, me encontré con uno muy pequeño pero de gozo inigualable. Se llama Viajes con Heródoto, y en el he aprendido que los viajes diacrónicos son posibles.

Mi primera experiencia con la narrativa diacrónica fue un muy mal libro, llamado Tras las Huellas de Darwin, de un tal Toby Green pero, francamente, fue decepcionante. Se enfocó tanto en su mísera existencia y tan poco en los lugares que había visitado Darwin que más que una reconstrucción de ese viaje, era una vitácora para un psicoanalista.

Ahora, con Kapuscinski conozco una nueva versión de estos viajes. Todo comienza cuando Kapuscinski nos narra su inenarrable deseo de salir de su patria, simplemente cruzar la frontera de Polonia y caminar unos metros más alla; el destino le juega una broma extrema y lo envía a la India y, como regalo de partida, recibe un ejemplar de Las Historias, de Herodoto, libro que se convertirá en su lectura libre -cuando es posible tener una lectura libre.

Los años van y vienen, Kapuscinski se convierte en un periodista polaco experto, pero Herodoto nunca lo ha abandonado. Ahora nos narra dos tipos de viajes, aquellos en los que debe cubrir eventos humanos que llegan a cansar hasta al más paciente de los dioses, y los viajes en los que visita las ruinas o los lugares que menciona Herodoto en su libro.

Saber, conocer de estos lugares inmersos en nuevos conflictos bélicos, políticos -recordemos que Herodoto narra muchas de las batallas que se dieron entre los griegos y persas- es en verdad impactante, es la péridida de los tiempos trancurridos para saber que allí, precisamente en esos lugares milenarios, se llevan a cabo los mismos dramas humanos.

Herodoto se convierte, a lo largo del libro de Kapuscinski, en un reportero de la antiguedad, respetado por el autor, revive a través de esta nueva imagen que se le otorga con letras de un gran escritor humanista polaco y de una no menos excelente traductora al idioma español. Sin duda se los recomiendo.

¡Saludos!

servido por gotasdeunlibro sin comentarios compártelo

8 Diciembre 2006

The Heart of Hyacinth

Te paso un par de datos sobre el libro que has leido. La autora ha escrito bajo el pseudonimo japonés de Onoto Watana, su verdadero nombre es Winnifred Eaton, nació en Montreal en 1875, de padre gringo y madre china, ella se inclinó por japón... curioso ¿no? Su padre se llamaba Edward Eaton y su madre Grace.

The Heart of Hyacinth se publicó por primera vez en 1903, no existen traduciones la español todavía (si te animas a traducirla te lo agradeceríamos). Actualmente la edición en inglés pertence a la University of Washington Press, creo.
Dinos que café o pastel deseas para que nos lo prestes...

Les recomiendo este sitio si quieren saber más de ella:
Onoto Watana

servido por gotasdeunlibro sin comentarios compártelo

20 Noviembre 2006

EL PATRIARCA JOSÉ Y SU TIEMPO, Bonavides Mateos Enrique

No, no es un libro religioso. Es un estudio de un pasaje de la Biblia desde una perspectiva histórica. Se trata, en efecto, de establecer el contexto histórico de la época más posible en la que pudo haber vivido José.

Se dice fácil, pero no lo es. Aquellos que hayan investigado un poco acerca de los textos bíblicos sabrán que la mayoría de ellos fueron escritos de 100 a 200 años después de los hechos que posiblemente ocurrieron y, además, que no poseemos un único escriba en un sólo periodo de tiempo, sino múltiples escribas que fueron transformando el texto hasta lo que ahora conocemos; e incluso ahora, en algunos concilios se han hecho modificaciones a la Biblia actual.

Así que establecer un perido de tiempo de hechos que ocurrieron hace milenios es dificl. En éste caso, José fue un administrados hebreo dentro de una dinastía egipcia, esto ayudó mucho al historiador pues Egipto fue una de las culturas que más temprano documentó sus administraciones gubernamentales.

La teoría del investigador es que José pertenecía a una tribu Hicsa, conocida por seguir los preceptos hebreos y ser pastores npomadas que viajaban a lo largo del Nilo, dependiendo del gobieron faraónico en temporadas de sequía extrema. Y es justo en uno de estos periodos de hambruna y sequía que José llega, vendido como esclavo, a ser el visir del Faraón y después de él su familia, diseminada en las 13 ramas hebraicas que posteriormente tendrán su propia historia, entra a Egipto con aprobación del Faraón.

Para lograr llegar a esta teoría, tuvo que identificar tres tipos de fuentes distintas en un relato de sólo cuatro páginas, dichas fuentes fueron intervenciones posteriores, la última se puede fechar 300 años después de la vida de José.

Sin duda es un texto menor, y quizá el tema no sea muy atractivo, pero en si la Biblia es un libro que ha trasnmitido datos de épocas muy antiguas, y es importante que podmos acceder a estudios que fundamente su existencia y comprueben, por varios métodos estos datos que mencionamos. Recordemos que, una cosa es la fé y otra la religión, así que aclarare que no poseo esta fe, pero mi mundo está muy imbuido de esta religión, por lo que me es imposible no sentir algo de curiosidad hacia un texto que ha movido a tantos mundos y ha escudao tantos actos...

Simple curiosidad y algo de ignorancia fueron las que me motivaron a leer este libro. Es algo pequeño, se lee en una trade de ocio provechoso y tiene una narrativa fluida, son figuras poéticas o esquemas lingüísticos complicados de leer. Disfrutable e informativo, esa sería la descripción adecuada. Si pueden leerlo, disfrutadlo.

BONAVIDES Mateos Enrique
El Patriarca José y su Tiempo
Cuadernos del Seminario de Poética, 21
Instituto de Investigaciones Filológicas
Universidad Nacional Autónoma de México
México, 2003
ISBN 970-32-0708-1

Si tu vales, ego valeo.

servido por gotasdeunlibro sin comentarios compártelo

28 Octubre 2006

EL CLUB DE LA BUENA ESTRELLA, Amy Tan

Bien, a petición de Thau, escribiremos un poco acerca de otro de los libros de TAN, EL Club de la Buena Estrella, el título hace referencia justamente a un club, que existe en San Francisco, y son cuatro viejitas, de origen chino, que se dedican a jugar Mah-Jong. En el juego son necesarias cuatro personas, debido a que deben jugar cada uno de los puntos cardinales, pero ha muerto una de ellas, Suyuan, y su hija June debe tomar su lugar. Como ella no quiere, las demás mujeres comienzan a contarle sus historias y la de su propia madre.

El libro trata de varios aspectos de la situación que sufren los migrantes chinos que han llegado por oleadas a un Estados Unidos renuente a aceptarlos o a ayudarlos.

En si nos narra dos generaciones de estos migrantes, narrados desde la voz de las mamás hacia June; una sería la generación de las ancianas, que cuantan cómo y por qué tuvieron que salir de China. Algunas de las historias son en verdad conmovedoras, como la de la que tuvo que realizar el mayor sacrificio de su vida para vengarze de su marido que la engañaba en su porpia casa, y la trataba sólo como un aparato reproductor de hijos... Cada mujer viajó por separado a Estados Unidos, y de distintas maneras salieron de China, pero se encontraron allí y formaron ese club para rememorar su vida pasada.

La siguiente parte del libro es de las hijas de estas ancianas, cada una ha tratado de alejarse de la cultura china, la misma que ha hecho infelices a sus madres, y tratan de adapatarse a la vida de Estados Unidos, la mayoría de ellas están en una transición, se encnuentran entre decidir si desean recuperar su cultura o cortar definitivamente con ella, todo para poder sentirse aceptadas por una sociedad, su familia y su pareja.

Puede mover a lo cursi, pero también nos puede enseñar lo que sucede con tantas migraciones, especialmente cuando se habla de culturas que tienen en gran estima su identidad.

He de confesar que, por primera vez en mi vida, leí el libro después de haber visto la película, la razón fundamental fue que vi la película en chino y como no entendí muy bien me quedé picada y busqué el libro, el cual me encantó y rememoro con bastante agrado su lectura.

Sobre los demás libros de TAN, no he incursionado en ellos, supongo que Thau me podrá prestar el que ha comentado anteriormente. Ya escribirmeos que nos ha parecido.

Esta pluma parece que no vale nada, pero viene de lejos y trae consigo todas mis buenas intenciones. Amy Tan, El Club de la Buena Estrella

Saludos.

servido por gotasdeunlibro sin comentarios compártelo

24 Septiembre 2006

Las gotas de ese otro mundo.

No creo en un libro único, en el sentido de que sólo con ese libro fui capaz de gozar. "Todo libro tiene algo que enseñarnos, bueno o malo", me dijo más o menos el escritor Pérez-Reverte, hará más de cinco años ya, y con esas palabras un nuevo mundo se abrió ante mi.

Soy un ser exigente en cuanto a mi vida, y por ello exijo que un libro cumpla con un requisito básico para poder catalogarlo de libro, y es que me haga viajar. Es un tema muy recurrido entre los literatos: "los libros nos hacen viajar". ¿Será cierto?, me pregunté cuando lo escuché por primera vez, y ahora pienso que nunca me había dado cuenta, pero así era, sólo me hacía falta que alguien me apuntara hacia la pista de despegue, yo ya tenía las alas preparadas.

No creo en lo primero que me dice la gente, pero no pude dudar de las palabras que me susurró Perez-Reverte, ni de la afirmación que después llegó a mis oidos, y que ahora se pierde en las mareas temporales el origen de aquellas palabras. ¿Cuándo fue la primera vez que fui capaz de reconocer la facilidad con que despegaba de este mundo? No puedo otorgar una respuesta a esta pregunta, pero con el paso de cada libro, con el viaje de cada libro, voy a lugares cada vez más lejanos, por tiempos cada vez más prolongados. El saber que estoy allá y no acá es una sensación de ligereza, el cuerpo no estorba, un torbellino me envuelve y me lleva de aquí para allá, al antojo del libro, del autor, del escritor.

No creo en la existencia de vida en otros planetas, pero soy capaz de creer en la posibilidad de viajar a los libros, ¡qué ironía! Una vez, platicando con un amigo, me preguntó cómo era posible que leyera tanto, traté de explicarselo lo mejor que pude, como ahora trato de hacerlo con ustedes, en aquel entonces estábamos fuera de un recinto musical, y no pude evitar hacer una comparación; de manera que me entendiera, le dije que si alguna vez una canción le había hecho sentir el ser más dichoso del mundo, o el más miserable e, incluso más extraño, si aquella canción le había podido contar una historia mientras la escuchaba... no pude evitar golpear mi frente con la mano cuando me contestó que no, que aquello era tan raro como mi placer de leer. Tampoco fui capaz de encontrar otra comparación, porque fuera de la música, los sueños, leer y escribir, no he podido conocer un viaje igual... En conclusión: me aseguró que nunca había sido capaz de recordar sus sueños, y que jamás se había atrevido a escribir algo más allá de su nombre... Lo que importa es que hay gente que no puede entenderlo, porque nunca ha tenido la oportunidad de vivirlo.

No creo que sea fácil entender, me podrán refutar aquellos que hayan leído un libro y nunca viajado, y me podrán apoyar los que sienten esas mariposas en el vientre, o una sensación extraña en la cabeza cuando de pronto rompemos la vía de la lectura. Cada libro es un portal, no es posible decir que este es el primer lugar en que se habla de esto, puedo probar ante cualquier acusación que no soy el primer humano que habla de esta posibilidad; a lo largo de mis viajes escritos he encontrado al menos dos compañeros que, como yo, intentaron describir esta sensación, ellos son: Goran Petrovich y los Miller.

No creo en un portal único, cada libro que he leído ha sido un portal, a veces derruido a mitad del viaje, a veces tan perfectamente construido que a través de varias lecturas las gotas de ese otro mundo siguen llegando a mi.

servido por gotasdeunlibro sin comentarios compártelo


Sobre mí

Escriben: Haydee Sharaa, loli-pop y Thau Contador Gratis
contador de visitas

Fotos

gotasdeunlibro todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera